Noticias — May 08, 2018

La oportunidad de la juventud

Los jóvenes en todo el mundo escuchan que las figuras de autoridad, los medios de comunicación y posiblemente en algún momento ellos mismos dicen que están causando un problema: que ellos son el problema. Vivimos en un mundo en el que se describe a la creciente población juvenil de todo el mundo como una amenaza para la estabilidad, y en el que los desafíos a los que nos enfrentamos en la actualidad se deben a los jóvenes. 

Los responsables de la formulación de políticas y las instituciones gubernamentales encargadas de proporcionar educación, servicios de salud y otros tipos de asistencia pueden estar abrumados por el gran tamaño de la población juvenil actual. Los países con recursos limitados o economías débiles se enfrentan a dificultades adicionales para satisfacer la creciente demanda de puestos de trabajo y oportunidades de generación de ingresos para los millones de personas que se acercan a la edad de trabajar. Es fácil que los jóvenes sean percibidos como parte del problema, cuando en realidad son vitales para la solución. 

Nunca ha habido tanta abundancia de jóvenes y nunca más habrá un potencial tan vasto para la innovación, el desarrollo acelerado y un cambio social significativo. Los jóvenes de hoy se encuentran en una posición más fuerte que cualquier otra generación anterior para poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia y combatir el cambio climático. Los jóvenes son el recurso más poderoso y sin explotar en el mundo para garantizar el desarrollo sostenible. 

En la actualidad, en el planeta hay 1.800 millones de jóvenes de 18 a 25 años. Se espera que este número aumente a medida que se acerque el año 2030, ya que más del 25% de la población mundial es menor de 16 años. No es solo la cantidad, sino también sus rasgos y experiencias los que posicionan a los jóvenes como un componente crítico en la creación de un mundo mejor. Cada nueva generación está más conectada digitalmente y es más conocedora de la tecnología, está más educada y expuesta al mundo en general y se siente más cómoda en un entorno de colaboración y cambio. Al mismo tiempo, los jóvenes son cada vez más diversos desde el punto de vista étnico y, en general, más respetuosos de los derechos fundamentales individuales. Estos factores contribuyen a su impulso inherente de ser agentes de cambio en lugar de espectadores pasivos. 

Durante la última década, el mundo ha sido testigo de cómo estas cualidades han llevado a que sean más los jóvenes que impulsan el cambio y exigen libertad y respeto por sus derechos. Se han lanzado a los medios de comunicación social y a las calles, exigiendo mejores condiciones para sí y para sus comunidades, al mismo tiempo que aprovechan las oportunidades para aprender, trabajar y participar en las decisiones que los afectan. Hoy en día, los jóvenes crecen con una mentalidad global que les permite comprender mejor su importante papel y su responsabilidad de mejorar el mundo. Sin embargo, según el informe Youth Speak de AIESEC, que encuestó a más de 150.000 jóvenes, sólo el 56% de los encuestados en todo el mundo donan su tiempo, recursos y energía para una causa en particular. Aunque muchos desean y esperan que el 100% de los jóvenes sean voluntarios, la JCI reconoce que los jóvenes están buscando oportunidades más allá de las experiencias tradicionales de voluntariado. Son individuos que desean tomar acciones concretas que creen un impacto directo en su comunidad y en el mundo. Aunque entienden su poder y esperan oportunidades atractivas, muchos se enfrentan a obstáculos para marcar la diferencia que desean en el mundo; se enfrentan a un mayor subempleo y sus ingresos son menores que los de las generaciones anteriores. Si el deseo de lograr el cambio no va acompañado de la oportunidad de hacerlo, los jóvenes pueden decidir tomar parte en un compromiso cívico no tradicional, alejarse completamente de la participación cívica o adoptar medidas más peligrosas, como hemos visto en los casos en que grupos extremistas reclutan a jóvenes privados de derechos civiles. 

Entonces, ¿cómo pueden las comunidades, las naciones y el mundo en general aprovechar este recurso sin explotar y canalizar la energía de los jóvenes hacia un cambio positivo? La respuesta está en brindar oportunidades que involucren, empoderen y activen a los jóvenes para que se conviertan en ciudadanos activos de su comunidad. La definición de la ciudadanía activa consiste en empoderar a los ciudadanos para que sus voces sean escuchadas dentro de sus comunidades; proporcionar un sentido de pertenencia y un interés personal en la sociedad; e inculcar valores de democracia, igualdad y diversidad cultural. Es este mismo sentido de pertenencia e interés personal en la comunidad lo que los jóvenes desean cuando se dirigen a grupos extremistas como ISIS, Boko Haram o al-Shabaab. A través de diversos programas y experiencias, se puede cultivar la ciudadanía activa dentro de los individuos y las comunidades, empoderando a las personas para que se conviertan en ciudadanos activos que asuman la responsabilidad de los asuntos locales y encuentren soluciones específicas y sostenibles que beneficien a la comunidad y al mundo. Cada día, la JCI empodera a los jóvenes con las oportunidades que los transforman de individuos ordinarios en ciudadanos activos que toman acciones extraordinarias para el desarrollo sostenible. Al desarrollar ciudadanos activos y fomentar la ciudadanía activa en las comunidades de base, empoderamos a la próxima generación de jóvenes para que sean actores y lleven a cabo el cambio positivo que quieren ver en su comunidad y en su país, en lugar de causar un cambio negativo o ser testigos pasivos y aceptar el statu quo. 

Los jóvenes están llamados a heredar desafíos sociales, económicos y políticos crónicos que las empresas, los gobiernos y las organizaciones cívicas no pueden resolver sin involucrarlos. Deben colaborar con todos los sectores para progresar. Para encontrar soluciones a estos problemas, los jóvenes necesitan las aptitudes, los conocimientos y la confianza que les permitan aprovechar su poder para cambiar el mundo. 

Los jóvenes no son el problema. Los jóvenes son la solución. 

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Este artículo fue publicado originalmente en el Informe de Impacto de la JCI 2017, que muestra el inmenso impacto que los miembros de la JCI crearon alrededor del mundo el año pasado. Para tener más información, desde proyectos de base hasta subvenciones para programas dirigidos por jóvenes que promueven los Objetivos Mundiales de Desarrollo Sostenible, y desde eventos internacionales hasta cobertura en los medios de comunicación, lee más sobre cómo el Movimiento de la JCI valora la oportunidad de la juventud. Después de todo, ¡los jóvenes son la respuesta a un mundo próspero y pacífico!

Referencias
"El poder de 1800 millones. Los adolescentes, los jóvenes y la transformación del futuro: El estado de la población mundial 2014." Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). 2014. 
"Perspectivas de la población mundial: Revisión de 2017." Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, División de Población. Nueva York, 2017 
"Youth Speak Global Report 2016". AIESEC, 2016, issuu.com/aiesecinternational docs/report_youthspeak_2016.
Hoskins, Bryonny. “Measuring Active Citizenship in Europe.” (Medición de la ciudadanía activa en Europa) Institute for the Protection and Security of the Citizen, CRELL Research Paper 4-EUR 22530 EN. 2006. ec.europa.eu/jrc/sites/jrcsh/files/jrc-coin-measuring-activecitizenship-2006_en.pdf.

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Este artículo fue publicado originalmente en el Informe de Impacto de la JCI 2017


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